Preguntas frecuentes sobre eliminación de tatuajes

El método que utilizamos consiste en aplicar pulsos de láser de alta precisión (en nuestro caso con el equipo Ink Hunter Master Pro) sobre el tatuaje para fragmentar las partículas de tinta. Luego, tu cuerpo elimina esos fragmentos de forma natural. Estudios explican cómo los distintos longitudes de onda actúan sobre pigmentos diferentes.

El número de sesiones depende de múltiples factores: el tamaño del tatuaje, los colores usados, la profundidad de la tinta, la zona del cuerpo y el tipo de piel.

Generalmente el tiempo mínimo de duración del tratamiento son dos meses. Sin embargo, en muchos casos pueden observarse avances tras las primeras sesiones.  Cada caso evoluciona de forma diferente, por lo que valoramos el tatuaje previamente para ofrecerte una estimación personalizada

La sensación varía según la zona, la sensibilidad personal y el tipo de tatuaje. Algunos lo describen como un chasquido de goma o un leve pinchazo.

En nuestro centro tenemos experiencia y aplicamos medidas para minimizar la molestia, además del sistema de crioterapia que ayuda a mitigar el malestar post-sesión.

Además, aplicamos un sistema de crioterapia complementario para reducir molestias y proteger la piel durante la recuperación.

Cuando el tratamiento se realiza correctamente por personal formado y con la tecnología adecuada, el riesgo de cicatrices es muy reducido.

En Zero Tinta Tattoo valoramos previamente cada tatuaje y adaptamos el tratamiento a las características de la piel para favorecer una recuperación adecuada.

La eliminación de tinta negra suele ser más rápida y predecible. Algunos colores, como rojos, verdes o amarillos, pueden requerir más sesiones o poseer mayor complejidad.

En Zero Tinta Tattoo trabajamos con tecnología avanzada que permite tratar tinta negra y también colores cálidos, tal como indicamos en nuestra presentación.

Sí. Antes de la sesión suele recomendarse evitar exposición solar intensa, autobronceadores, tratamientos agresivos en la zona, etc.

Después de la sesión, se recomienda mantener la zona limpia, evitar sudor excesivo, proteger del sol, no rascar ni arrancar costras, y seguir las instrucciones de cuidado que te entregamos. Esto favorece la recuperación y mejora los resultados.

El precio de quitar tatuajes con láser varía según el tamaño del tatuaje, la complejidad de los colores, la zona corporal y el número estimado de sesiones. En tu primera consulta con nosotros evaluaremos tu caso concreto y te entregaremos un presupuesto transparente adaptado a tus necesidades.

Sí, es posible trabajar únicamente sobre determinadas zonas del tatuaje. Esta opción puede ser especialmente interesante si quieres eliminar un elemento concreto, aclarar una parte para realizar un cover up o modificar el diseño original. Valoraremos previamente la zona para determinar el tratamiento más adecuado.

Una vez finalizado el proceso de borrado (o cuando te demos el visto bueno), es posible considerar un nuevo tatuaje. Sin embargo, es importante que la zona haya recuperado bien y la piel esté en condiciones óptimas para garantizar un resultado estético adecuado.

Las sesiones de eliminación de tatuajes deben espaciarse para permitir que la piel se recupere y que el organismo pueda eliminar progresivamente las partículas de tinta. El intervalo dependerá de la respuesta de cada persona y de las características del tatuaje. Durante el tratamiento te indicaremos cuándo es recomendable realizar la siguiente sesión.

Por precaución, se recomienda posponer la eliminación de tatuajes con láser durante el embarazo. Aunque el láser se aplica de forma localizada sobre la piel, no existen suficientes estudios que permitan establecer su seguridad durante esta etapa. Lo más recomendable es esperar hasta después del embarazo y consultar con un profesional sanitario si tienes cualquier duda antes de comenzar el tratamiento.